
Lo primero que vi, fueron sus ojos al-men-dra-dos. Tiempo después lo odié, por su cara de ah? me hablas a mi?. Cuando empecé a conocerlo mejor, dejé de odiarlo, pero las mariposas de colores fosforescentes que lo rodeaban cegaron mis ojos, esto me asustó y no lo quise ver más. El último día que lo vi.. tenía cara de preocupado y con suerte me pudo saludar. Después de eso.. no lo vi más.(en persona)
Para encontrarlo recurrí a la máquina más cahuinera que conozco, y de hecho fue así.. ahora solo me habla de lugares extraños y de melodías preciosas, que aveces son poco comprensibles para mi.
Sigo pensando que las mariposas me jugaron una mala pasada.
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